jueves, 20 de noviembre de 2008

La verdadera historia de Barbie

La inmensa mayoría de la población femenina (y probablemente también de la masuculina) ha tenido alguna ocasión de jugar con la archiconocida Barbie (propia o ajena) durante su niñez, ya fuera para situarlas en un mundo imaginario de color de rosas, un mundo de orgías o, incluso, para decapitarlas.


Todos recordamos aquellas Barbies pechugonas de cinturas imposibles (imposibles porque eran completamente amorfas) y doradas y sedosas cabelleras (antes de sacarlas de la caja, después se enredaban cual estropajo). Todos recordamos a su hermanita/sobrinita/hija tenida en la adolescencia Shelly y a su amante afeminado Ken.


Barbie ha cambiado mucho a lo largo de sus 50 años de vida, ha pasado por quirófano y ahora luce una cintura mucho más humana, labios de silicona, y una piel tersa y lisa como la de su juventud.

Ella ha tenido infinidad de trabajos, desde enfermera a princesa, pasando por cantante, veterinaria, modelo, niñera, etc.; no obstante, lo que ella más disfruta es la vida familiar, cuidar de su mansión, su caravana, de sus glamourosas mascotas...




A Barbie le encanta pasear a su perrita, recoger sus heces con un palo (tantas operaciones la impiden agacharse) y después dárselas de comer. También tiene una gatita que hace sus necesidades en un cajón de plutonio.






Sin embargo, hace unos años, gracias a pruebas irrefutables, se descubrió que todo aquello no era más que una falacia, una tapadera. Armando un gran escándalo, la verdadera historia de Barbie salió a la luz...







5 comentarios:

Minerva dijo...

La mejor entrada que he visto en mucho tiempo. ;)

Elena dijo...

Gracias maja.

Marina dijo...

Grande, la historia de Barbie seh.

Anónimo dijo...

me estuve riendo d ese video ni se sabe xD no me acuerdo junto a quien lo vi, pero es la leche.

(alba)

Elena dijo...

jaaajaja, la primera vez que lo vi os lo mandè a todas.